parallax background

Alberto Mayol: Queremos que el litio sea un polo de desarrollo vinculado a la generación de conocimientos

Despejando el humo de la cocina: ¿Hacia dónde vamos con la explotación del litio en Chile?
Julio 5, 2017
El Litio como excusa
Julio 5, 2017
 
Precandidato a la Presidencia por el Frente Amplio, ha sido académico e investigador en la Universidad de Chile y la Universidad de Santiago. El autor de “El derrumbe del modelo” y “No al Lucro”, se encuentra por estos días en la recta final de su campaña para las primarias del 2 de Julio.  Desde su comando, aborda el tema del litio y expone su crítica al modelo extractivista. Asimismo, entrega su visión con respecto al reciente perdón que Bachelet le pidió al pueblo Mapuche y añade su propia perspectiva acerca de la convivencia con los pueblos originarios. 

Entrevista por Juan Carlos Alano y Pascal Volker

 
 
La Nueva Mayoría fracasó por la irresponsabilidad de tomar banderas que nunca le pertenecieron y con las cuales efectivamente ellos discrepaban, hubo un efecto gatopardista.

Alberto Mayol

E s cada vez más evidente que el estímulo de ciertas actividades extractivas genera más pobreza que riqueza en las zonas donde estas se instalan. En tu opinión, ¿existen condiciones en las que un proyecto estratégico a partir del litio entregue beneficios y, ante todo, bienestar para las comunidades, comunas y regiones involucradas?

Hay casos muy exitosos de países mineros en el mundo y hay casos de países mineros muy, pero muy fracasados. La actividad de extracción de recursos naturales debe realizarse acorde a los estándares de los mejores ejemplos que existen en el mundo. En ese sentido, las políticas públicas existentes que son exitosas son conocidas. Por ejemplo, impuestos regionales. Un porcentaje importante de lo tributado en cada región debe quedar en la misma región sin pasar a través del gobierno central. Además, que existan mecanismos de encadenamiento productivo con la mediana y microempresa. El impulso de las cooperativas, debe haber propiedad social en los territorios con el objetivo de que efectivamente esa propiedad social genere una mayor distribución de los recursos. Cooperativas que se hagan cargo de proyectos en conjunto permite que no se contraten empresas internacionales donde los montos del proyecto se suelen ir en porcentajes importantes –alrededor del 30%- a las casas matrices respectivas. Además podemos utilizar población de alto nivel de capacitación a nivel local. Esto requiere además escuelas de artes y oficios, requiere centros de formación técnica que partan desde distintos niveles hasta niveles avanzados de formación técnica. Todos esos son elementos que permiten ir avanzando.

¿Y en el caso específico del Litio?

En el caso del litio hay una oportunidad que hay que desarrollar con cuidado y protección del medio ambiente que tiene que ver con: Primero, innovación. Hay avances en Chile mismo de investigadores que han logrado bajar la cantidad de agua requerida para la producción de Litio. Esto se debe seguir investigando con más fondos que permitan una gran innovación que genere sostenibilidad ambiental en el tiempo. En segundo lugar, Chile debiera ser un país prioritario en términos de la promoción de la electromovilidad. Tenemos un gran potencial eléctrico porque tenemos litio, además tenemos cobre que se usa mucho en los vehículos eléctricos. Tenemos sol, podemos producir efectivamente una cantidad enorme de energía solar de modo sistemático. En este sentido, hay una tremenda oportunidad. Pero Chile no está haciendo todo lo necesario para pasar de ésta etapa extractiva a una etapa de agregación de valor. De hecho no estamos haciendo nada muy interesante, estamos atrasados y hay que avanzar pronto en aquello, sin olvidar nunca que tienen que haber mecanismos de protección medio ambiental. En concreto, deben existir fondos de porcentajes de las ventas que vayan a una cuenta con miras a soluciones medio ambientales, donde se tomen las decisiones entre el Estado, las comunidades y las mismas empresas involucradas.

¿Qué opinas de la explotación del litio como parte de un modelo de desarrollo nacional, como es el caso de lo que propone el Movimiento de Nacionalización del Litio para Chile?

Nosotros hemos dicho que queremos nacionalizar Soquimich (SQM), la razón eso sí no está centrada en el litio. El litio representa sólo el 1% del negocio de la extracción de SQM. No nos engañemos, el litio no es hoy un negocio que produzca una cantidad enorme de dinero como lo produce el cobre para Chile. Lo más probable es que nunca lo sea porque en general el litio que se ocupa para gran tecnología como puede ser por ejemplo para un auto eléctrico donde el motor vale 10 o 12 millones de pesos, el litio ocupado tiene un valor aproximado a 50 mil pesos. Por lo tanto no nos engañemos. El litio no va a ser solución sin desarrollo tecnológico. Nosotros queremos efectivamente que el litio sea un polo de desarrollo, pero un polo de desarrollo vinculado a la generación de conocimientos, a la generación de patentes y a la posibilidad efectiva de una industrialización sostenible de Chile en términos medio ambientales. La nacionalización del litio por si sola no resuelve la problemática. Por eso nosotros vamos a nacionalizar SQM para que efectivamente este a cargo del grueso de los proyectos que comienzan en el litio.

Las mayores reservas de Litio del mundo se encuentran en el triángulo que forman Argentina, Bolivia y Chile. Hay oportunidades para un desarrollo conjunto. ¿Lo ves factible?

Chile tiene que dar un paso al frente. Chile es un país que tiene mucha experiencia en minería metálica y no metálica. Hay una gran cantidad de minerales tanto en Argentina como en Bolivia, no solamente litio. Así que la verdad es que tenemos oportunidades enormes de generar un trabajo conjunto para un polo de desarrollo. Tenemos que ser algo más que solo comercializadores, vendedores y compradores. Tenemos que pasar a la producción conjunta con nuestros países hermanos y vecinos. Creemos en ese proyecto, estamos convencidos de que no sólo es posible, sino que es indispensable. Debemos dejar de facilitar -mediante la corrupción fundamentalmente- el aterrizaje de empresas privadas chilenas en Argentina para poder industrializar el sector minero allá, pero en favor de privados. Debemos comenzar a hacerlo en favor de los Estados.

Si bien la industria del Litio es menos contaminante que otras actividades mineras, requiere de un tremendo consumo de agua. En las zonas desérticas donde se encuentra este vital recurso, viven comunidades y pueblos que durante siglos se han dedicado a la agricultura y ganadería. ¿Cómo se hacen convivir ambas actividades? ¿Es posible?

Primero, el agua siempre debe tener preferencia para las personas. El consumo humano -agrícola y ganadero- debe tener prioridad absoluta. Si no hay agua para la minería, entonces tendrán que ver los mecanismos para introducir ese costo: desalinizar, crear procesos industriales que les permita tener acceso al agua, pero -lo más importante- promoción de la investigación. Hay varios investigadores en Chile que han logrado ir produciendo avances en favor de producir litio que se explote con muchísima menos agua de lo que era habitual. Así que en ese sentido, estamos clarísimos de que en esa linea se puede avanzar y podremos tener, en breve plazo, las condiciones para que sea posible una industrialización del litio sustentable.

Saliendo del tema específico del Litio, ¿cómo ves el desempeño de empresas estatales como Codelco actualmente? Tanto en su dimensión económica, como social, ambiental, intelectual. ¿Cuál debería ser su rol en un eventual gobierno tuyo y del Frente Amplio?

El Estado tiene que ser un buen empleador, pero además tiene que generar sustentabilidad en términos ambientales. No puede ser un empresario inadecuado, debemos tener una perspectiva de desarrollo de la actividad económica estatal que marque una diferencia y que sea un modelo ejemplar de la visión de desarrollo que tenemos. Así que en ese sentido el Estado tiene que ser mucho más responsable. Esperamos que Codelco esté haciendo todas las modificaciones los errores que han cometido y, en ese sentido, esperamos que en nuestro gobierno llegue a ser una empresa mucho más responsable ambientalmente, mucho más responsable laboralmente e ir avanzando en temas como el subcontrato donde hay todavía una deuda pendiente muy significativa.

En tu programa se plantea la nacionalización del 20% de las empresas estratégicas. ¿Consideras que existen recursos estratégicos que deben ser nacionalizados hoy? ¿En qué aporte concreto se traduce ese 20% de control estatal?

Nos parece que todas las empresas estratégicas donde está la minería, donde está la pesca, las empresas forestales de gran tamaño, la energía y los servicios básicos, deben incorporar una mirada desde el Estado que permita politizar las decisiones que allí se tomen. Porque efectivamente la politización de esas decisiones tiene que ver con el interés general y con la posibilidad de no cometer los errores que se han ido cometiendo en muchas empresas. Cuando empresas privadas miran solamente el interés particular toman decisiones que atentan contra el desarrollo del país. En ese sentido la participación del Estado en el directorio es importante no solo por la recaudación, sino para evitar los mecanismos de elusión y evasión tributaria que son frecuentes en muchas compañías. Además es un aporte a la generación de un Estado más fuerte, más poderoso, y a un Estado más diversificado en su capacidad de generar ingresos. Nosotros creemos en tres grandes pilares para el desarrollo: no solamente el poder del Estado y el poder de la propiedad privada, sino también el poder de la propiedad social. Las cooperativas, los fondos conjuntos, que permiten generar grandes sistemas de ahorros y de inversión pública avanzada en la propiedad social. En ese sentido, creemos en una modificación económica muy importante donde la participación del Estado en las empresas estratégicas tiene que convertirse en una garantía de un accionar responsable de los recursos estratégicos para el futuro de Chile. No se pueden explotar irracionalmente, hay que tomar medidas respecto de la distribución en el tiempo con estas decisiones.

La nacionalización del cobre se debe en gran medida a un amplio movimiento popular que presionó e impulso esta medida durante años. No debemos olvidar que hasta la DC (qué impulsó un proceso distinto, la chilenización) y la derecha la votaron a favor. La importancia de formar y constituir movimientos populares parece ineludible si se pretende realizar reformas estructurales del Estado y la sociedad chilena. ¿Cuáles son los actores sociales sobre los que se sustenta el proyecto del Frente Amplio? ¿Y cuáles se debe plantear constituir en el corto y mediano plazo?

Nosotros no nos apropiamos de ningún movimiento social, simplemente nos plegamos a aquellos que nos parecen están luchando por derechos justos. Muchos de ellos efectivamente agradecen nuestra vinculación que es de carácter irrestricto e incondicionado. En ese sentido tenemos una gran vinculación con la coordinadora de trabajadores NO+AFP, siempre hemos considerado que los funcionarios públicos son aliados, independiente de sus directivas y de los mecanismos que se dan para tomar sus decisiones. Consideramos que efectivamente los funcionarios de la salud municipal, y los funcionarios de la salud en general, son aliados importantes. El mundo estudiantil, el mundo sindical, el mundo de aquellos y aquellas que están en la subcontratación, todos ellos son efectivamente parte de nuestras reivindicaciones. Creemos en la importancia de la movilización y también de la conciencia a nivel popular. Hoy día vemos en muchas partes de Chile que hay personas que consideran que es imposible hacer ciertas medidas como avanzar en procesos de nacionalización y expropiación que permitan recuperar parte de nuestros recursos naturales. Y, sin embargo, es evidente que eso es algo que democratizaría nuestro país y que crearía mejores condiciones de vida para todos y todas. Pero aún hay poca conciencia y eso hay que ir remediándolo a través del trabajo, por eso creemos mucho en la movilización y en el trabajo de las bases. Creemos que eso también tiene que estar empujado desde arriba por gobiernos que se responsabilicen frente a estas problemáticas y que tomen en consideración las movilizaciones sociales como una fuente de autenticidad de la visión de las personas en el país.

En tu programa propones nuevas políticas públicas para las zonas mineras y retratas bien la situación de la fuga de rentas que se produce en dichas zonas. Considerando que los sitios de explotación están distantes de las ciudades, la supervisión de precios y promoción de pequeñas empresas que propones no rompen con la fuga de rentas, ¿Qué solución planteas posible para que las zonas productivas también sean receptoras de esa riqueza?

Estoy en desacuerdo, el desarrollo de una fuerte microempresa sí permite resolver la fuga de renta porque van a haber muchas personas que estén interesadas en quedarse en esos territorios en la medida en que efectivamente haya un encadenamiento productivo. Se van a formar cooperativas y van a existir más empleo permanente, más empleo fijo en esos territorios, en áreas que no son sólo de la gran empresa. Ahora, también las grandes empresas tienen que tener políticas distintas, tienen que terminar con el mecanismo de turno como el 7×7. Hemos trabajado muchísimo en políticas públicas al respecto para poder mejorar la calidad de vida que tiene que ver con elementos recreacionales, culturales, elementos que tienen que ver con el fomento de la calidad de la educación, con crear áreas verdes; y todo eso va a generar calidad de vida para que las familias si se quieran quedar a vivir allí donde está el trabajo principal de la familia y de esa manera también vas a evitar la situación de fuga de capitales. Pero también tenemos que evitar la fuga de capitales a través del desarrollo de encadenamientos productivos para que los grandes proyectos no se hagan simplemente con empresas internacionales que se llevan parte importante de las ganancias.

La producción primaria genera mucha afectación a los territorios de los pueblos originarios. Más allá de las posibles salidas al conflicto con los pueblos originarios o de los tratados internacionales que se debieran cumplir. ¿Cuál crees tú debiera ser el rol de los pueblos originarios en las decisiones políticas-económicas del país? Respecto de recursos estratégicos para el Estado ¿debieran tener alguna participación?

Si se respeta el principio de autodeterminación de nuestros pueblos originarios, naturalmente que tienen que tener incidencia. La cultura de estos pueblos es el respeto a la tierra, evitar la hiper-producción, evitar el daño ecológico y eso debe ser parte no solo de una política general, sino que también se debe enfatizar con mayor fuerza cuando hay elementos tradicionales, elementos culturales de un pueblo. Eso hay que asumirlo como un elemento que es parte de nuestra convivencia cotidiana. En ese sentido, no hay ninguna duda que los pueblos originarios tienen que tener participación en la toma de decisiones de carácter productivo porque hay que respetar su cultura. Muchas veces los mecanismos de hiper-productividad y extractivismo sencillamente los vulneran. Por lo demás, creemos que todo proceso de intensificación de la producción debe ser estudiado con muchísimo cuidado, porque evidentemente sacrificar el futuro por el presente es siempre un error.

Hace unos días, Bachelet pidió perdón al pueblo mapuche, sin embargo no se refirió a la reposición de territorio ni autonomía. ¿Se quedó corta?

La frase de Michelle Bachelet respecto del pueblo Mapuche llega tarde y mal, parecido a nunca. Tarde porque evidentemente su gobierno está terminando y mientras tanto ha hecho todo lo que no tenía que hacer. Ha militarizado la Araucanía, destruyó el único proyecto político que tenía viabilidad que era el de Huenchumilla dentro de su gobierno, propuso proyectos que no existían y los posteriores en realidad no son proyectos de ningún tipo: no hacen política, no resuelven nada, solamente incrementan la problemática. Después de un problema que tiene 500 años por un lado y 200 por otro, es como el Vaticano pidiendo perdón a Galileo cientos de años después. Lo hizo mal porque además se queda corta: uno debe poner las medidas allí donde pone las palabras y ella no lo ha hecho. Por otra parte, si pide perdón es porque considera que se debe resarcir algo y, ¿dónde están las medidas de resarcimiento?

¿Por qué la Nueva Mayoría es incapaz de realizar transformaciones profundas en materia de modelo económico en la sociedad chilena? ¿Qué rol le compete en esta incapacidad a partidos que jugaron un rol importante en el s. XX como el Partido Socialista y Partido Comunista?

La Nueva Mayoría ha sido incapaz sistemáticamente porque terminó por aceptar las presiones concertacionistas en su seno y a sacrificar el pre proyecto que tenían, que tampoco alcanzaba para proyecto. En ese sentido, estamos convencidos de que en la Nueva Mayoría hay dos causas fundamentales de porque no han sido capaces de representar los ideales de transformación de la sociedad chilena. Primero, por la irresponsabilidad de tomar banderas que nunca le pertenecieron y con las cuales efectivamente ellos discrepaban, hubo un efecto gatopardista. Y por otro lado, porque los pocos que efectivamente tenían la voluntad de transformación, no fueron capaces de defender con valentía la idea de continuar adelante en los momentos difíciles. Todo proyecto de grandes transformaciones va a pasar por momentos de dificultad que se transforman en una línea divisoria entre un futuro posible y un futuro imposible. Esa línea divisoria tiene que ver con la osadía de seguir empujando cuando parece que está todo perdido. Y evidentemente aquí, cuando incluso tenían pocos problemas, rápidamente la Nueva Mayoría entregó todo lo demás. La verdad es que ellos vivieron un mecanismo de renuncia permanente de su programa de gobierno ante la primera presión, sin resiliencia, sin templanza, sin capacidad de sostenerse en el piso en el punto donde ellos mismos se habían definido.

Compartir: